Tu asesor financiero personal

Síguenos

Facebook Twitter Twitter

Conviértete en un guardián de las finanzas

Se parte del poderoso plan de Rocket y los Guardianes de la Galaxia y conviértete en un superhéroe ahorrador.
Lee más

Finanzas en forma

Está comprobado que el ejercicio físico brinda beneficios importantes a nuestro cuerpo, ayudándonos no sólo a vivir más sino a que la vida que tengamos sea mucho más plena. Al hacer ejercicio y mantener estilos de vida más activos podemos no sólo mejora nuestra calidad de vida sino ahorramos cantidades considerables de dinero en gastos médicos.

Hoy en día, estos son algunas de las bondades que la actividad física brinda a nuestro cuerpo y bolsillo:

Reduce el estrés. No hay nada mejor que una sesión de actividad para desahogar las tensiones. El cuerpo liberará las toxinas que hemos generado a lo largo del día a causa de los alimentos que pudieran ser no son tan sanos y a causa de las emociones negativas o tensiones que hemos sufrido en una larga jornada de trabajo.

Nos inyecta de energía. Reduce las posibilidades de sentirnos deprimidos.

  1. Tonifica los músculos.
  2. Ayuda a mantener sano el sistema circulatorio.
  3. Oxigena nuestro cuerpo.
  4. Representa un espacio dedicado a nuestro bienestar personal.

Es muy importante, a cualquier edad, hacer al menos de treinta a cuarenta y cinco minutos de ejercicio cinco veces por semana. Podemos hacer una mezcla adecuada de ejercicios de:

  • Resistencia (caminar, nadar o andar en bici) para mejorar nuestra capacidad cardíaca y nuestro sistema circulatorio.
  • Fuerza (pesas) para crear tejido muscular, pues con la edad perdemos fuerza.
  • Elasticidad (tai chi, gimnasia, pilates o yoga) para mantenernos esbeltos y flexibles.
  • Balance (caminar o bailar) para reducir la posibilidad de caídas que podrían causar daños graves.

Es importante destacar que muchos ejercicios permiten lograr varias cosas al mismo tiempo. Por ejemplo, caminar rápido y de subida, ayuda a tener resistencia, fuerza y balance.

Para muchos, hacer ejercicio parece una proeza imposible, ya sea porque jamás lo han hecho, porque parece que no tienen tiempo en medio de su ajetreado ritmo de vida o porque piensan que deben acudir a un gimnasio y gastar grandes cantidades de dinero. Sin embargo, no hay nada más cierto: hacer ejercicio es una necesidad. Lo mejor de todo, es que es posible realizarlo aún cuando tengamos un bajo presupuesto para ello.

¿De qué manera impacta el ejercicio en nuestras finanzas? Además de ayudarte a ahorrar en gastos médicos futuros considera lo siguiente:

  • Si engordas con el tiempo, necesitarás comprar más ropa, implicando un gasto extra.
  • Por cada cuarenta y cinco kilos más en el automóvil, incrementa en promedio dos por ciento el consumo de combustible.
  • Al no mantenerte en un peso saludable, las primas de los seguros son más altas.
  • Algunas compañías condicionan el empleo si se mantiene un estilo de vida saludable.
  • Caminar te puede ayudar a ahorrar en gastos de transporte.

Recomendaciones para ahorrar
No es necesario acudir a un centro especializado.
Podemos escoger algún lugar que sea apto para hacer ejercicio, es decir, que sea tranquilo, seguro y que nos permita trotar o caminar. Esta actividad, además de ayudarnos físicamente, hará que nos relajemos mientras estamos al contacto con la naturaleza. Si tienes hijos, llévalos contigo, empujar una carriola te dará un beneficio extra de resistencia. Si hace frío o está lloviendo, ve a caminar al centro comercial más cercano, pero consciente de que vas a hacer ejercicio, no de compras.

Disciplina. Al igual que en el manejo de tus finanzas, para mantenerte en forma la disciplina es lo más importante. Hacer ejercicio debe ser una prioridad en determinados días a la semana, si es que queremos que esa decisión tenga resultados benéficos. Salir a caminar no representa prácticamente ningún gasto, a menos que tengamos que desplazarnos unos minutos hacia nuestro destino. Si es así, el gasto de gasolina o transporte será mucho menor que el de una mensualidad fija en el gimnasio.

Arma una rutina de ejercicio en casa. Establece un horario en el que únicamente hagas series repetitivas de movimientos, subir y bajar las escaleras diez veces y/o a utilizar aquella bicicleta fija que teníamos olvidada en el cuarto de la azotea.

Caminar a la tienda, al banco o a la escuela, en vez de utilizar el automóvil. Esta es una buena idea que nos permitirá ejercitarnos al mismo tiempo que beneficiamos el medio ambiente.

Opciones gratuitas o de donativo voluntario que nos ofrecen nuestras delegaciones o servicios estatales
Las delegaciones ofrecen un amplio espectro de posibilidades para inscribirnos en actividades. Por ejemplo, hay clases de Aikido, tenis, voleibol, karate, baile hawaiano, gimnasia rítmica, etcétera. La mayoría son totalmente gratuitas; sin embargo, en algunos casos, hay que pagar una mínima cuota, por ejemplo, para utilizar las albercas.

En otros puntos de nuestra ciudad, existen deportivos que tienen equipos de fútbol o básquet y que entrenan periódicamente. Sin lugar a dudas, el aprovechamiento de las opciones que el gobierno ha dispuesto para los ciudadanos es una decisión inteligente, ya que siempre hay uno cerca de nuestros hogares y además, podemos tener acceso a estas actividades a muy bajo costo.

Realiza ejercicio en equipos. Júntate con tus amigos o compañeros de oficina, así te mantendrás motivado y el gasto del equipo se puede repartir entre todos.

Deportes sin riesgos. Evita participar en deportes muy violentos o de riesgo que podrían llevarte a tener un accidente que afecte tus finanzas personales.

¡Sal! Infórmate sobre recorridos o caminatas en bosques o parques cercanos. Prepara tu mochila y tu cantimplora y lánzate a la aventura con tu familia o amigos.

Saca a pasear a tu perro. Ambos se divertirán y ahorrarás no sólo en tus gastos en salud sino también en los de tu mascota.

Más opciones Si tenemos las posibilidades económicas de pagar a un entrenador personal, podemos disfrutar del privilegio de tener a un especialista que se encargue del cuidado de nuestra salud de manera constante. Pero si nuestras finanzas no lo permiten, tenemos al alcance la opción de las revistas especializadas. Ya sea en yoga, en ejercicios aeróbicos o en rutinas para mantenernos sanos, existen varias opciones en el mercado que son una guía para quienes no tienen acceso de un entrenador personal.

Sin embargo, recomendamos que antes de llevar a cabo las rutinas o los ejercicios que indiquen las publicaciones especializadas, se consulte a alguien que sea conocedor en la materia, para que nos indique si esos ejercicios son aptos para nuestro cuerpo debido a los antecedentes de salud o lesiones que tengamos.

Una vez que hayamos consultado al especialista, podremos seguir de manera periódica los ejercicios, y cada vez que queramos hacer importantes modificaciones en las rutinas o cambiar de ejercicio, debemos volverlo a consultar.

Así, además de cuidar nuestra salud, estaremos cuidando nuestras finanzas personales, ya que lastimarnos por la práctica incorrecta de posturas, puede ocasionarnos gastos médicos que no teníamos presupuestados.

Enviar a un amigo

Tu nombre:
Tu e-maill:
E-mail de tu amigo:
Mensaje:
Introduzca el código:


La información proporcionada a través de esta función de correo electrónico no será almacenada por Visa para ningún otro propósito. Por favor lea la política de privacidad de Visa para más detalles.