Tu asesor financiero personal

Síguenos

Facebook Twitter Twitter

Conviértete en un guardián de las finanzas

Se parte del poderoso plan de Rocket y los Guardianes de la Galaxia y conviértete en un superhéroe ahorrador.
Lee más

La economía del reciclaje

Desde hace algunos años, se ha comenzado a comprender la importancia de la preservación del medio ambiente y el cuidado de los recursos naturales. Ahora sabemos que nuestro planeta necesita de nosotros para mantenerse en buen estado y seguir siendo un sitio propicio para la vida, tanto de la especie humana como del resto del ecosistema.

Adicionalmente, gobiernos, empresas e individuos han notado la estrecha relación que existe entre la preservación del medio ambiente y el cuidado financiero. Cada vez se sabe más que mediante acciones positivas como el reuso y el reciclaje, se ahorra dinero al mismo tiempo que se cuida al planeta.

Seguramente, has escuchado hablar de la regla de las tres R: reducir, reutilizar y reciclar. Esta es una frase que engloba las tres acciones que deben combinarse para preservar el medio ambiente, ahorrar recursos naturales y cuidar el equilibrio económico de los habitantes del planeta.

En este artículo nos concentraremos en analizar los beneficios de la tercera R: reciclar.

Reciclar quiere decir simplemente dar una nueva utilidad a algo. Ahora bien, el concepto del reciclaje se refiere a poder elaborar un producto nuevo tomando como base el material de otros, ya usados. Es decir, consiste en una parte del ciclo de producción efectiva, en donde se vuelven a aprovechar los desechos al máximo para fabricar cosas nuevas, reduciendo los recursos naturales primarios utilizados.

Puesto que, como decíamos, el reciclaje es un componente del proceso de producción, por lo general, es una acción que se lleva a cabo en la industria. Sin embargo, esto no quiere decir que las acciones individuales que ejercemos desde el hogar no se relacionen con el reciclaje. Por el contrario, todos podemos participar en esta actividad y sentir sus beneficios en nuestra vida diaria.

Lo primero que debemos hacer es clasificar los desechos cotidianos. No basta sólo con separar la basura orgánica de la inorgánica, es también deseable tener categorías como: papel, latas, cartón, vidrio y plásticos. Este tipo de materiales, cuando se conservan por separado y en buen estado, pueden ser llevados a centros de reciclaje.
Identifícalos mediante la banda de Moebius, que es el símbolo universal del reciclaje.

recycle

Dichos centros se dedican a comprar materiales que pueden procesarse para formar nuevos productos, tales como papel, cartón, periódicos, vidrio, plásticos y metales.

El monto que pagan varía dependiendo del volumen y el tipo de material. Entre los mejores pagados están el vidrio y los metales, puesto que se aprovechan en su totalidad.

Cuando los niños se involucran en actividades positivas de este tipo comienzan a darse cuenta del valor del dinero y de los esfuerzos que se requieren para obtenerlo, así como de la importancia de reciclar y sus beneficios.

Quizá no podamos vivir del dinero obtenido al vender materiales para reciclar, pero sí podremos pagar algunos paseos familiares o darnos algunos gustos extra cada semana y cada mes.

Al evitar el desperdicio y usar los recursos con moderación, las personas se percatan de inmediato los efectos positivos en su presupuesto mensual. En especial cuando se combinan las acciones del reuso y el reciclaje.