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El balance de las finanzas

En términos empresariales un balance es un documento que refleja la situación patrimonial de determinada institución en un momento específico, mediante la aplicación de la teoría contable. Este análisis financiero resulta indispensable para medir el rendimiento que tiene un negocio y para identificar los problemas que pueden presentarse.

En las finanzas personales es posible aplicar el mismo principio para obtener resultados similares. Podemos realizar un balance de nuestra economía para saber qué tan bien estamos administrando nuestro patrimonio y qué tan sanas están nuestras finanzas.

Para realizar un balance necesitamos tomar en cuenta dos grandes componentes de nuestra economía: los activos y los pasivos. El balance financiero se calcula restando los pasivos a los activos que se tienen. Es decir, lo que se tiene menos lo que se debe.

¿Qué significa activo en finanzas?
El término activo designa a todos los bienes y recursos que pueden ser comercializados. Los activos representan el valor de nuestro dinero. Para clasificarlos mejor podemos dividirlos en:

  • Inmuebles. En este apartado podemos incluir no sólo la vivienda propia sino también los locales comerciales y terrenos de los que somos dueños.
  • Artículos de casa habitación y/u oficina. En este rubro incluimos muebles, electrodomésticos y otros objetos similares.
  • Automóviles. Ya sean nuevos o usados, comprados a crédito o de contado, cada automóvil del que tengamos factura a nuestro nombre cuenta como activo.
  • Inversiones. El dinero que se encuentra en el banco o en algún instrumento financiero que proporcione rendimiento es también un activo.
  • Artículos valiosos. Aquí anotamos diversos bienes como pueden ser joyas y piezas de arte.
  • Sueldo. Finalmente debemos tomar en cuenta el promedio de lo que ganamos cada mes, puesto que constituye el más inmediato de nuestros activos.

¿Cuáles son los pasivos?
Entre los pasivos que debemos considerar están todos los compromisos que aún no hemos liquidado, entre los más frecuentes tenemos:

  • Hipoteca. Frecuentemente uno de los pasivos más importantes es el monto del crédito hipotecario. Este pasivo es la cantidad que debemos pagar por nuestra vivienda. Esto último, en caso de haber solicitado un préstamo al momento de adquirirla.
  • Tarjeta (s) de crédito. La deuda adquirida (sólo el saldo) por los pagos realizados con la tarjeta de crédito debe considerarse como pasivo.
  • Otros. En este rubro hay que considerar todas las compras realizadas a crédito en supermercados, tiendas departamentales, así como los préstamos solicitados a familiares o amigos.
  • Gasto corriente. En contraposición al sueldo, debemos tomar en cuenta los gastos que tenemos mes con mes (promediados al año) por concepto de alimentación, vestido y/o renta. Es decir, el promedio de todo lo que necesitamos para la vida diaria.

Balance
Para realizar un balance de las finanzas personales debemos desarrollar un listado de los montos de nuestros activos y pasivos, restar los segundos a los primeros y obtenemos un porcentaje. Es decir, calculamos qué tanto por ciento de lo que tenemos es lo que debemos. Lo más recomendable es que los pasivos estén en un rango de entre treinta y cincuenta por ciento de nuestros activos. Lo anterior, con la finalidad de mantener nuestra economía estable y no gastar más de lo que podemos pagar.

Otro punto importante es que los pasivos más grandes deben ir en relación con los activos de mayor valor. Así pues, si se tiene una propiedad de valor mediano o elevado, es natural que el crédito hipotecario sea el mayor de los pasivos. Por el contrario, no debe esperarse que los productos no duraderos como comida, ropa y accesorios sean un pasivo demasiado elevado.

Es recomendable realizar un balance personal por lo menos una vez al año. Esto nos permitirá detectar con precisión el estado de nuestra economía. Los balances mensuales son también útiles como forma de organización; sin embargo, pueden no representar la realidad de nuestras finanzas puesto que existen meses positivos o negativos y un período de treinta días puede resultar insuficiente como parámetro.

Realizar el balance de nuestras finanzas personales puede resultar ser un buen momento para reorganizar y archivar los documentos que respaldan nuestros activos y pasivos. Recuerda que el orden es uno de los requisitos primordiales del éxito.

Referencias bibliográficas:
Dictionary of Finance and Investment Terms. Barrons Educational Series, Nueva York, 2002.
Morchón Morcillo, Francisco y Rafael Isidro Aparicio. Diccionario de términos financieros y de inversión. Tercera edición. Mc Graw Hill, Madrid, 2006.

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