Tu asesor financiero personal

Síguenos

Facebook Twitter Twitter

Servicios bancarios en línea

Administrar tus finanzas es más fácil que nunca gracias a los servicios de la banca en línea.
Lee más

Inteligencia financiera y económica

A la facultad de conocer, comprender y asimilar un hecho de la realidad se le conoce como inteligencia. Es también la habilidad, destreza o experiencia que adquirimos para modificar ese hecho a partir de nuestras vivencias cotidianas. El uso de la inteligencia es la aplicación de un conjunto de conocimientos, habilidades y aptitudes para solucionar un problema de la mejor manera posible, conforme las exigencias que nos presenta el mundo. En un acto inteligente se reflexiona, se conocen o reconocen los significados y se toman decisiones asertivas, En pocas palabras, la inteligencia es la habilidad de adaptarse a situaciones nuevas, utilizando los recursos disponibles, ya sean de nuestro entorno o internos, es decir, de nosotros mismos.

Para desarrollar la inteligencia que nos ayuda a administrar mejor nuestros recursos, es necesario comprender en qué consisten los conceptos que esto conlleva y cómo aplicarlos a nuestra realidad.

Inteligencia económica
Un individuo con madurez física y emocional tiene responsabilidades, entre las cuales está la de proveer los ingresos o recursos suficientes que le permitan satisfacer sus necesidades personales o familiares.

La inteligencia económica es el tipo de conocimiento y habilidad que permite a las personas aprender a generar recursos para vivir como desean. Les enseña a comprender el mundo productivo, cómo aplicar sus habilidades personales y explotarlas para producir ganancias a su favor.

Esta inteligencia económica se abastece de información necesaria y útil, la cual, de forma ideal, se potencia con los estudios académicos. De este modo, se cuentan con las herramientas que permiten plantear estrategias de proyectos laborales y productivos bien estructurados, cuyos resultados brindan un beneficio económico. No hay que olvidar que el conocimiento obtenido por la experiencia (aquel que proviene de los errores y aciertos del manejo del dinero) son también de gran utilidad para la correcta toma de decisiones.

Por ello, podemos decir que el objetivo de la inteligencia económica es la generación de ingresos a través del trabajo, el cual transforma constructivamente nuestra realidad.

Inteligencia financiera
Es la habilidad que tiene una persona que genera dinero para atraer más dinero, aprender cómo administrarlo y hacer permanente la abundancia económica. Consiste en una combinación de aptitudes personales con la capacidad de desarrollar hábitos financieros y de usar habilidades técnicas como la contabilidad, el manejo y comprensión de inversiones, y de leyes.

Una persona con inteligencia financiera debe contemplar varios aspectos importantes: la manera en que organiza sus ingresos y cubre sus gastos, así como el modo en que genera un excedente para el ahorro y la inversión. Asimismo, cómo obtiene un financiamiento extra y toma decisiones sobre el futuro de esos nuevos ingresos. No consiste únicamente en ahorrar un porcentaje del dinero que gana para mantener su nivel de vida, sino cómo incrementarlo cada vez.

Así como la inteligencia económica resuelve las preguntas sobre cómo generar dinero, la inteligencia financiera responde a: ¿qué hago con el dinero para no perderlo?, ¿en qué puedo invertirlo?, ¿cómo hago que ese dinero sea fuente de generación de más dinero?

Una persona con inteligencia financiera siempre está pensando en planes para obtener más liquidez, los lleva a cabo con la prudencia que esto implica y obtiene buenos resultados con la menor cantidad de recursos posible. Para cuidar e incrementar sus recursos financieros, se centra en dos aspectos importantes, la rentabilidad y la liquidez, pues busca que sean lucrativos y líquidos al mismo tiempo.

Cada persona ha de saber identificar cuáles son sus activos y sus pasivos de forma que potencie siempre sus activos y reduzca al máximo las inversiones que realice en pasivo. Los activos son los que aportan rentabilidad además de que permiten hacer mayores adquisiciones, mejorar el nivel de vida y, a la larga, generan riqueza.

Una buena manera de incrementar los activos es realizar inversiones en el mercado de capitales, adquirir inmuebles, terrenos u otros bienes de valor, lo que plantea metas financieras de corto, mediano y largo plazo.

Aplicando nuestra inteligencia económica y financiera
Suponiendo que una joven de veintiséis años, que se dedica a la venta de autos y gana por comisión, utiliza su inteligencia económica, consigue muchos clientes y gana lo suficiente para retener un veinte por ciento de su ingreso en una cuenta de inversión. En esta cuenta ella hace crecer su ahorro con la ganancia de intereses. Sin embargo, decide usar ese capital para aprovechar una buena oportunidad de inversión a futuro y compra un terreno a un familiar, quien, por ser un pariente cercano, le hace una buena oferta de venta.

Debido a su edad y a su sueldo, puede dedicarse a pagar durante siete años una cantidad mensual que la obligará a reducir sus gastos y la motivará a aumentar sus ingresos. Por ello, además de su sueldo y sus comisiones, incursionará en algunos negocios personales, como la venta de artículos para el hogar y algunos servicios profesionales por honorarios.

Esta joven mujer deberá realizar algunos sacrificios; sin embargo, el dinero que paga mensualmente por la compra del terreno le permitirá contar con un activo de liquidez inmediata a futuro en el que puede construir una casa, y así dejar de pagar rentas; o incluso, venderlo a un mejor precio y obtener una ganancia.

Haciendo uso de su inteligencia económica y financiera, además de herramientas útiles como el crédito y la chequera, sus negocios prosperarán y obtendrá dinero suficiente para dar el enganche de otro terreno –casi al terminar de pagar el primero–, que destinará para construir y rentar departamentos, pensando en obtener ganancias para su vejez.

Es posible que solicite un crédito para la construcción de vivienda si tiene un buen historial crediticio, o que utilice las ganancias de las rentas de sus departamentos para una siguiente construcción. Utilizando algunas herramientas financieras eficientes, como los pagos por Internet con cargo a su tarjeta de crédito, esta persona reducirá costos, ahorrará tiempo y podrá controlar sus inversiones de manera ágil.

En este caso hipotético podemos distinguir el planteamiento de metas financieras de corto, mediano y largo plazo. Esta joven inversionista combina las dos facetas de la inteligencia, que le permiten acercarse a su independencia financiera.

La fórmula del éxito
No existe un plan trazado previamente que sea una receta mágica para todas las personas, pero sí es posible aprender a atraer más dinero y cómo administrarlo. Si deseamos ganar mucho más para generar riqueza, estableciendo un flujo de efectivo constante, es necesario ser riguroso con las finanzas personales, tenerlas ordenadas, es decir, ir más allá de saber cómo ganar dinero.

Con buenos hábitos y costumbres, manteniendo la disciplina en nuestros egresos, impuestos e inversiones y eligiendo negocios equilibrados, mediante la inteligencia financiera, es posible lograr una adecuada planeación, que es el punto de partida para cualquier persona que esté buscando obtener el control de su futuro financiero.

Enviar a un amigo

Tu nombre:
Tu e-maill:
E-mail de tu amigo:
Mensaje:
Introduzca el código:


La información proporcionada a través de esta función de correo electrónico no será almacenada por Visa para ningún otro propósito. Por favor lea la política de privacidad de Visa para más detalles.